martes, enero 22

Diálogos (sesión 4). / Debraye Papelero (con lagunas mentales en los diálogos, perdone usted)

"-Papel Albanene.
-Papel Crepé.
-Papel Cartulina.
-Papel Manila.
-Papel Ilustración.
-Papel Maché.
-Papel Cascarón.
-Papel Bond.
-Papel China.
-Papel Calca.
-Papel Estraza.
-Papel América.
-Papel Lustre.
-Papel Aluminio.
-Papel Plástico :)
-¿Segura de que ese papel existe? >_>...Papel periódico.
-Papel reciclado.
-Papel de baño.
-Papel para Empapelar
-¬¬...
-Papel de película :D
-¿?...Papel de obra de teatro ._.
-Papel de telenovela.
-...
-...
-Papelillo.
-¡Papelote!
-...............................ya me voy -__-"
-Lennon & Neko.

lunes, enero 21

Desvelada.

Dormité de 9 a 11.30.
Sigo sin ponerme la pijama.
Chismeo con Nella y Magaly de sandez y media (al menos de mi parte).
¿Razón?
Hoy, en un punto determinado de la madrugada/día, similar o conexo, se genera mi ficha de inscripción al semestre.
Y quiero el grupo 1, csm o_ó
Así que me desvelaré para ser de las primeras -_-...
Bah, por lo menos el tiempo está ameno en compañía de esas dos, aunque conociéndome me iré a dormir en un rato, al menos unas 3 horas.
Nada más, el resto de la vida ha sido bueno (: así como de novela de realismo-mágico con un toque sobrenatural y otro tanto romántico, o algo así.
Osease, embrujos, cruces de alcohol, caminatas, hojas de jacaranda que comprueban que me quiere, numerología macabra, 5 en la familia reloaded, el inolvidable vocho amarillo, y más.
Y eso que todavía no empieza el segundo semestre.

miércoles, enero 9

Diálogos (sesión 3).

"Hasta un panda tiene un guardarropa más colorido que tú."
-Lennon a Neko.

lunes, enero 7

Taquicardia.

Entre que releía Rayuela (capítulo 21, página 114 de la 14º reimpresión de la Editorial Alfaguara, en el año 2000..) y esperaba paciente su llegada, me dio por pensar, o más bien recordar varias situaciones, de las tantas en las que mi fisiología se ha visto involucrada en aquella serie de anomalías que causa su persona, casi desde que le conozco. El temblor de piernas, la lengua trabada, el habla rápida e incomprensible, las manos también temblorosas, y seguramente también unas mejillas entomatadas, no sé si él se diera cuenta. El temblor y la lengua de trapo se fueron de a pocos, pero lo que quedaba (y seguirá quedando), a la hora del encuentro, o de saber que podría verle, era ese latido loco del corazón, la taquicardia que me inspiraba (y me sigue inspirando) su persona, ese incontrolable conjunto de sístole-diástole-sístole-ya pronto va a llegar-diástole-ya está aquí. No recuerdo que me hubiera pasado con tanta fuerza, ni aunque estuviera más que segura de que lo vería (aún estando juntos). Todavía me sigue pareciendo increíble, sobre todo al pensar en él, o recibir sus mensajes, o esa dulce espera, donde por breves segundos temo que me dé un paro, de tanto que late mi corazón.
En este poco tiempo, dos veces esta taquicardia ha sucedido con una mayor intensidad, o quizás son las veces que más tengo presentes.
La primera, fue en el metro.
Al bajarme, y notar que no estaba (bajo el reloj de la estación Chapultepec, dirección Observatorio), traté de dirigir todos mis impulsos cardiacos a una calma relativa, y distraerme con la gente que entraba de los vagones, que salía de los vagones, todos esos movimientos regidos bajo un patrón curioso: las puertas de metal se abren, la gente sale (como si fuera empujada por la mano invisible de la prisa), y la gente entra (empujada hacia adentro por la otra mano invisible de la prisa, tal vez ésta sea la izquierda, y aquella la derecha), algunas entrecruzando sus rutas distraídamente. Y yo a la deriva de ese vaivén, observando en silencio (casi nada relativo, pues en la periferia abundaba el ruido que hace la gente, y en el centro el de mi música), devorando con los ojos cada vagón que se detenía (pues su persona tenía que estar, iba a estar ahí), hasta que pude reconocerle, y si entonces mi corazón latía desesperadamente, el por fin divisarlo entre la multitud, y esperar ansiosamente a que saliera y me viera, hizo que mi pequeño órgano casi se saliera de mi pecho, de felicidad, de emoción, de amor.
Y es maravilloso cuando me doy cuenta que tu corazón también late así.
¿Será que te esperaba, pero no sabía que te estaba esperando porque pensaba que siempre se esperaba con el alma aletargada y deshaciéndose en suspiros de añoranza?
La segunda fue hoy, tras una decena de días de no verle, pero con días de ansiedad retrasada, y sístoles-diástoles-espero impaciente-presencia en ausencia, y esa emoción, esa ansia, esos nervios. No lo veía desde al año pasado, que dramática.
El refrenar los latidos fue de rigor, pero en cuanto la lección (Alemán) acabó, el pum-pum, tú-yo, al-fin, se dio como siempre, y se pudieron volver a sentir las piernas temblorinas y los ojos brillantes, y no era para más, si al bajar las escaleras y mirar en todos lados, aguardaba tras una columna, una sonrisa amplia y unos ojos que también brillaban, las señales indicadas para ir a dar en sus brazos y no dejar de dilatar y contraer las valvas a toda velocidad; te-ex,tra-ñé.
Y es por ti, Lennon:
Que te espero con el corazón saltarín y los ojos soñadores (de haber visto, como pude sentir -aunque no sea anatómicamente posible- que el corazón me dió un vuelco y se acomodó nervioso en el fondo de mi diafragma, cuando creí haberte visto y resultó que te había confundido, por la emoción, por el soñar con los ojos bien abiertos), y que ya no pienso tanto en el mañana (porque no, quiero disfrutar tanto el día de hoy), pero a la vez presiento que podrías estar en mi futuro (una promesa me da la corazonada indicada), no importa como suene.
Y fin.
I wait for you, oh, most patiently.

miércoles, enero 2

Señor 2008...

Ya sé, ya sé, dije que te iba a escribir algo, pero no tuve tiempo, ¿puedes creerlo? Tu antepasado, el 2007, se me fue antes de que me diera cuenta en los pocos días que faltaban, así que no me dejó ponerte algo, aunque creo que no te hizo falta mi pequeña carta, con todo lo que el resto del mundo esperaba por ti, y te dedicó, ¿o no?
Creo que empecé un poco grosera, perdona...pero siendo sincera espero muchísimo de ti, así como lo hice con tu antepasado; vuelvo a hablar de él porque, citando/parafraseando/recordando a cierto conocido (muy conocido), el año pasado me dejó mucho, y por lo tanto, yo también tengo mucho que agradecer, por lo que me toca hablar un poquito de esto, para no dejar el 2007 en el olvido.
Me dejo mucho porque fue el año en que cerré el ciclo de la preparatoria y todo lo que me dejó: amigos, maestros, enseñanzas, risas, una que otra lagrimita, varios ex-novios (ahora buenos amigos :D), chismes y chismes, y el poder seguir avanzando por el caminito llamado vida; por el otro lado de la moneda, en la segunda parte del año, uff, tocó un giro de 360º al iniciar esa cosa maravillosa de 14 semestres llamada carrera de Médico Cirujano y Partero, donde todo fue a cambiarme en muchísimas cosas (hábitos alimenticios incluídos), como aprender a conocer a todo tipo de gente (vieja, joven, con o sin hijos, fumadora compulsiva o sin vocación, ¡de t o d o!), y darme cuenta (ahora sí) de que una calificación no expresa todo lo que has aprendido, y de que si antes me esforzaba el 100, ahora será el 10000 (sí, así como también llegó a decir Chemks).
Dejando de lado la escuela, con la familia también hubo uno que otro cambio...se cumplió un año de Lucy, y apenas un mes o algo así, Marina se vino para acá, lo que es bueno, pues ya parece ser que la casa vuelve a retomar rumbos antiguos, sólo falta que Eli se venga para acá y podré presumir una familia feliz, aunque a veces sea más familia, que feliz ._.u
Ah si, mi hermana está en la pre-adolescencia, ¡Dios nos libre de tantos tentáculos! (no pregunten), y creo que nada más ._.
De amigos, conocí a muchísimos, y en especial he estado con mi Mutti Nella a.k.a gemelis janíceps, y con Magalysaurio, que es con quienes más me llevé...aunque eso sí, extraño mucho a mi U.F., y también a los del MSN, con quienes ya casi no me he conectado u_u
Ah si, también me hice 3 perforaciones, y aprendí sobre mi misma, de mi valemadrismo más que nada, y como a veces parece que no me importa la gente que sí me importa, pero son cosas en las que tengo que trabajar, o al menos no dejar tanto en el olvido (porque conociéndome no creo mejorarlas en un año)...
Fueron muchas cosas, muchas gananacias, pérdidas, y demás, que no me alcanza el rato para escribir. Muchos se fueron (uno en definitiva, pero no vale la pena detenerse en ese asunto, aunque haya captado mi atención por unos 9 meses), y varios llegaron (uno en especial, parece que llegó para quedarse), pero fue suficiente de el año que pasó, ahora toca hablar de vos, 2008.
No quiero ponerte todos esos propósitos que siempre digo, o pienso hacer, porque son de cajón, y de un modo u otro, aunque no los escriba, queda la duda, o el propósito de cumplirlos (cuestiones como bajar de peso y subir notas ya son parte de mi vida, pues), pero si espero lograr muchas cosas, y mantener otras más que llevo en pie, además de dar lo mejor de mi en todo momento, llevarme con la familia, estar con el señor reno, y muchas más...no planeo mucho ahora sí, pues aparecen cosas inesperadas (el 2007 me enseño mucho de eso), que cambian los planes por completo, y si eso pasará, lo sabré tomar y utilizar de la mejor manera...eso y ya le paro de escribir, que la inspiración se fue, el sueño llego y si sigo, sigue una porquería de post.
Como sea, bienvenido 2008.
Atentamente: La Maga.