martes, enero 18

Bored To Death.

Así se llama una serie que apenas he empezado a ver que me parece interesante (y a la mejor ni siquiera la acabo, y eso que sólo tiene 8 capítulos de menos de media hora), y a veces así también denomino a mi aburrición extrema, como la que me agarro hace poco, pero que quiero eliminar escribiendo un poco antes de ir a dormir, que mañana toca un día más o menos pesado con quehaceres y la "angustiante" espera de las citas de reinscripción para octavo semestre (!), o más bien, el a-ver-para-cuando-la-gente-de-control-escolar-deja-de-picarse-el-ombligo-y-no-nos-deja-sin-hospitales. En fin, para otras series también estoy vendo Panty&Stocking with Garterbelt, y me gusta bastante, no por nada la hizo Gainax, quien también hizo mi amada FLCL, de la que me recuerda un buen (por la alusión al sexo y la comedia jijiji) a pesar de tener una animación un poco diferente, pero original. Gainax tenía que ser :)
Bien, debo admitir que no he estado tan aburrida, o más bien sin nada que hacer; o más bien, me aburro yo solita puesto que ya tenía muchos proyectos en mente (como hacer una bufanda con los dedos -¡sí se puede!-, origami, leer y estudiar un poco de la escuela -esto último si lo he hecho, con mi querida Farmacología-) pero luego me ganaba la tentación de la televisión y el andar de aquí para allá con los quehaceres, la comida y el baboseo infinito del Internet y Plantas vs. Zombis, así que luego ni hacía nada, y cuando menos me doy cuenta ya en menos de una semana entro a la escuela y no tengo cuadernos nuevos ni mochila limpia. Horror.
A pesar de todo ese desperdicio de tiempo del que suelo generalmente hacer mis vacaciones (debo decir que con todo me relaja bastante no hacer nada de nada, aunque luego me ponga a soñar con mi padre regañándome por mi promedio o exámenes raros para elegir plazas de Interntado), la semana pasada no fui tan mal ser humano, y estuve en el hospital, aunque fuera en calidad de bultillo, pues Marina anduvo mala (NAC) y anduve a su lado junto con mi tía gracias al poder del uniforme blanco, y ya apenas hoy la dieron de alta y ya está en casa, lo que realmente a todos les sube el animo y hace que allá un ambiente más ameno (pues en los días pasados siento que mi papá y mi hermana y yo hemos estado tensos y por eso luego teníamos pequeñas riñas), todos cuidándola y protegiéndola y haciendo todo lo que se pueda para que no recaiga ni le pase nada malo. Por lo tanto, la semana pasada se me pasó rapidísimo, en la mañana ayudando en la casa y en la tarde estando con Marina en el hospital y yendo y dejando a mi tía en su casa. Incluso doné sangre ayer para ella, aunque no le hizo falta, así que al final fue un mero acto altruista que me encanta (significa mucho para mi el donar sangre, pero ya un día escribiré largo y tendido sobre ello...o algo así).
Y pues ya, tan tan. Nada más espero mi regreso a clases.

lunes, enero 10

La primer decena del siglo.

Es decir, el 2010 pasado. Generalmente hago un post conmemorativo del año pasado cuando inicia el año que ahora es nuevo (bueno, ya lleva unos 10 días de vida así que no es tan tan nuevo). Pues bien, ya que medio leí sobre el año pasado (renegona, jaja) y sí lo esperaba con ilusiones, al menos más que con las que recibo éste. Oquei, no tanto así, sólo a ratos que me agarra la desilusión y el malhumor (especialmente en la parte académica), pero en el fondo yo sé que me recupero y siempre de algún lugar mágico de mi (?) sale la esperanza de nuevo, probablemente del mismo lugar donde me queda un cachito de corazón y hace que me de cuenta de que quiero a mis amigos y a mucha gente más, aunque no lo parezca porque no me conecto, o no hago llamadas, mando mensajes/correos o doy signos de vida. Pero esté en donde esté (o no esté) puedo estar para ustedes, a pesar de que no haya dinero (o más bien permisos, lo que a veces me puede parecer ridículo para ya tener más de 20 años, pero así son mis padres y en el fondo del fondo así los quiero), similar o conexo de por medio.
Fuiste un año interesante, más que nada por ser el primer año completo con materias en un hospital :D (y este que sigue también es un año completito, dentro del ambiente de la carrera, antes del Internado, omg), que hiciste que aprendiera más de mi carrera, y conociera más de mi y viera varias cosas que tengo y que me faltan y sobran (confiarme de las cosas y esperar que me caigan o lleguen de algún lado, inseguridad, falta de decisión y voluntad, flojera, tirarme al drama ante la primera nimiedad y un gran etcétera), que son aquellas en las que he tenido que trabajar y voy trabajando (ahora con más ahínco, creo). También me di cuenta de varias otras cosas sobre mis amigos (que a veces dan literalmente todo por ti y otras veces sin darse cuenta te relegan, aunque en esto último también una llega a influir, aunque sea un poquitito), mi familia y mi forma de ser con ellos (y de ellos hacia mí) y de mi relación con Lennon (lo que él quiere, lo que yo quiero, lo que ambos queremos para los dos y cada quien quiere para sí y que al final logramos seguir y complementarnos y pasar más allá de esos 3 años que dicen que dura el enamoramiento). Asimismo hubieron otras cosillas buenas (como 3 bodas, de las cuales sólo fui a 2, y me divertí mucho y bailé mucho también, ya que para que hayan otras falta muuucho tiempo -¡a la mejor la mía!-) y una pérdida, que yo sé debería dolerme, pero no es así, pues todo se paga en esta vida, y las cosas siempre siempre tienen una razón para ocurrir.
Por lo tanto, fue un buen año de reflexión para seguir adelante y empezar a actuar sobre lo ya pensado y repensado. Así que, a este 2011 le toca ser un año de acciones (y no de aquellas como hacer ejercicio 2 semanas antes de entrar a la escuela, jeje) concretas y precisas, sobre todo para el último año (completo) de la carrera, más específicamente a eso de año y medio de volar (!), osease que estos 365 días ocupan dos tercios de la recta final (una de tantas).
Dejar de decir y empezar a hacer, será el lema ésta vez :D

lunes, enero 3

Nunca olvides que te quiero.

Una de mis tías me prestó este libro hace poco (el penúltimo día del año), y a cambio yo le presté el de "Cien Años de Soledad", y pues, apenas unas horas que lo terminé, y me gustó mucho, sobre todo por la historia, pues siempre me han gustado esas historias de protagonistas femeninas, en especial cuando son jóvenes, nada más que en ésta no me identifiqué yo, sino un poco a mi hermana, por la edad y otro tanto por la manera de ser de Madison. Muy lindo libro, muy digerible, aunque mi mente romántica esperaba otro final (como el que Madison y Stanislas terminaran juntos) y me quedé con las ganas de saber un poco más sobre el pasado y las verdaderas intenciones de R.
En fin, seguimos con la lista de libros para leer, qué felicidad :D