domingo, marzo 23

Un Poema de Amor.

No sé. Lo ignoro.
Desconozco todo el tiempo que anduve
sin encontrarla nuevamente.
¿Tal vez un siglo? Acaso.
Acaso un poco menos: noventa y nueve años.
¿O un mes? Pudiera ser. En cualquier forma
un tiempo enorme, enorme, enorme.

Al fin, como una rosa súbita,
repentina campánula temblando,
la noticia.
Saber de pronto
que iba a verla otra vez, que la tendría
cerca, tangible, real, como en los sueños.
¡Qué explosión contenida!
¡Qué trueno sordo
rodándome en las venas,
estallando allá arriba
bajo mi sangre, en una
nocturna tempestad!
¿Y el hallazgo, en seguida? ¿Y la manera
de saludarnos, de manera
que nadie comprendiera que ésa es nuestra propia manera?
Un roce apenas, un contacto eléctrico,
un apretón conspirativo, una mirada,
un palpitar del corazón
gritando, aullando con silenciosa voz.
Después
(ya lo sabéis desde los quince años)
ese aletear de las palabras presas,
palabras de ojos bajos,
penitenciales,
entre testigos enemigos.
Todavía un amor de "lo amo",
de "usted", de "bien quisiera,
pero es imposible"... De "no podemos,
no, piénselo usted mejor"...
Es un amor así,
es un amor de abismo en primavera,
cortés, cordial, feliz, fatal.
La despedida, luego,
genérica,
en el turbión de los amigos.
Verla partir y amarla como nunca;
seguirla con los ojos,
y ya sin ojos seguir viéndola lejos,
allá lejos, y aun seguirla
más lejos todavía,
hecha de noche,
de morderdura, beso, insomnio,
veneno, éxtasis, convulsión,
suspiro, sangre, muerte...
Hecha de esa sustancia conocida
con que amasamos una estrella.

[Nicolás Guillén]

Sólo la parte en cursiva fue la que me dedicó Lennon hace unos días. Honestamente, desconocía del señor Guillén, pero es una poesía muy bonita, sin caer en lo cursi. Me gustó, y mucho. Así como me gusta mucho él...
En otras cosas, ya en unas horas expiran mis vacaciones de Semana Santa. Fueron bonitas, aunque un poco frías. Aparte de estudiar, dormir mucho, comer más y volver a leer Cien Años de Soledad, estuve participando en la representación de Semana Santa, como mujer santa y, aunque no soy muy fanática de la religión, la doctrina filosófica que contiene me parece buena para tomar algunas cosas como modo de vida, y además de todo, fue una nueva experiencia. Conocí a algunas personas y fue interesante, no lo negaré.
Además, me invitaron a participar el próximo año, y de verdad me gustaría ir, si es que no tengo alguna cosa que hacer en esas épocas, claro está.
Ojalá los lectores inexistentes también hayan tenido unas vacaciones amenas, eso es todo.
Neko.

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