miércoles, abril 4

Los Juegos del Hambre. Libro 3: Sinsajo.

Terminando el segundo libro de los Juegos del Hambre, lo empecé a leer, y de los tres libros, puedo afirmar que este es el más cruento y sangriento de los tres, con una Katniss totalmente diferente a aquella chica cazadora que se ofreció como tributo por su hermana. Ahora se muestra mentalmente inestable, retorcida y debatiéndose entre un montón de pensamientos siempre girando alrededor de Snow, Peeta, Gale, el Capitolio y todas las personas que se encuentran a su alrededor, y todo lo que ha pasado desde que desafió al gobierno de Panem con unas bayas para salvarse a si misma y a Peeta. Es un libro trágico, pero resolutivo al final, con muchas pérdidas en el camino (unas más dolorosas que otras), y un final que termina siendo justos para todos, aunque no muy alegre. Pero al final así tenía que ser.
¿Real o no?

jueves, marzo 22

07-12

Mi uniforme (bata y pantalón blanco -¡blanquísimo!- reluciente, sin estrenar, esperando este momento casi tanto como yo) ya está listo, incluso mis calcetines (nuevos), playera (nueva, y que no será blusa como al final están anunciando), y hasta ropa interior. Ya sé que aretes usaré (largos como me gustan, y no aquellos pequeños que dicen, cosa que al final no importa porque seguramente mi cara saldrá más pequeña que una moneda de 10 pesos), cómo me maquillaré, cómo me peinaré y los zapatos que me pondré (no, no serán zapatos médicos). Hasta corté mis uñas y las pinté de verde, al fin que ni se verán y el color me gusta.
Y así iré arreglada a mi manera, sin dejar de ser yo pero siguiendo las indicaciones (o la mayoría) para mi foto de graduación. Porque ya mañana una cámara plasmará mi carita sonriente, como indicador de que ya mis 10 semestres, mis 5 años han expirado. Y si sigo sin creérmelo, tal vez en menos de 24 horas ya haya entrado en razón, y empiece a tener sentimientos encontrados y un pequeño nudo en la garganta, que ahora se aprieta con la tristeza de ir por rumbos separados de los que han trazado mis mejores amigos, y ahora se afloja con el entusiasmo de estudiar en provincia por un año, con Lennon a mi lado.
Por lo mientras, mañana me arreglaré lo mejor que pueda para la ocasión, soportaré estoicamente y de buen humor cualquier número de horas que tarde la generación en acomodarse, ponerse de acuerdo y tomarse la foto, y al final exhibiré la mejor sonrisa natural (¡qué sea extrapiramidal y que no cierre los ojos ni se me vea papada ni tenga cara de drogada!), para que todos me recuerden de la mejor manera posible.
Y así, empieza la cuenta regresiva...

lunes, marzo 19

Los Juegos del Hambre. Libro 2: En llamas.

Inmediatamente después de leer el primer libro (Los Tributos), corrí a descargar las dos siguientes partes, y a pasarlas a mi teléfono para empezar a leer. Y justo hoy terminé la segunda parte.
Debo decir que me gustó más el primer libro, y esperaba que éste fuera un poco más soso y tranquilo, con la inevitable boda de Katniss y su destino irremediablemente ligado al de Peeta, sin poder estar con Gale como ella quisiera, y con el Capitolio a sus espaldas presionándola para evitar la creciente rebelión que se llevaba a cabo poco a poco. Pero lo que si no me esperaba fue el Quarter Quell, con las reglas nuevas y los nuevos vencedores peleando una vez más, y el final inesperado que sólo viene a ser el inicio del tercer libro, el cual ya estoy a punto de pasar a mi teléfono, a ver que sucede.
Tic, tac.

Los Juegos del Hambre. Libro 1: Los Tributos.

Mi hermana fue quien me comentó por primera vez sobre esta trilogía, en relación a una venta de productos relativos al libro en una página de Internet, y por lo que me contó de la trama, no me llamó mucho la atención, hasta que, por falta de algo atractivo que leer (Lennon me había pasado la trilogía de Apocalipsis Z, pero las primeras páginas no me había atraído por completo), y pensando en darle una segunda oportunidad (más que nada en base a si podía descargar los libros -que no esperaba fueran 3- o no), fue que empecé a leer el primer libro, justo a tiempo para terminarlo antes de que salga la película (este próximo viernes, ¡y ya ando contando los días!).
¿Y qué puedo decir? Me encantó el primer libro, y no pude dejar de leerlo (sobre todo gracias a que pude traerlo en el celular y leerlo en los ratos libres), me atrapó la personalidad de Katniss y todos sus embrollos mentales, y la emoción de saber quien llegaría al final de los Juegos del Hambre (aunque en lo personal yo no me hubiera decidido a salvar a Peeta teniendo sentimientos por Gale, sin importarme la deuda que tuviera con el hijo del panadero), imaginándome por completo el estadio, y los diferentes cambios que manipulaban los Vigilantes, quienes me parecieron terribles desde el inicio, con toda la decadencia y problemas de poder del Capitolio. Pero al final Catnip les dio la vuelta, y los hizo rabiar por completo.
Excelente primer libro, que engancha por completo (y me traumó y me hizo adicta a la trilogía e hizo que terminara haciendo adicto a Lennon también), tanto así que probablemente me quedaré sin lectura para vacaciones de Semana Santa si sigo leyendo y leyendo.
Happy Hunger Games!

miércoles, enero 4

Frankie says Relax!

Es algo muy menso, y que ya debería saberlo, pero en estos momentos, no le veo el sentido a estar preocupándome por los asuntos de los demás o sus nimiedades, como si toman mas agua que yo, o pierden más peso que yo, o sufren o ríen más que yo. Equis, su vida es su vida, y no creo que el resto del mundo se coma las uñas pensando en qué es lo que hago yo, ni debería importarme. Aunque luego me digan egoísta y "yo-yo", pero ahora será más (supongo). La prioridad soy yo, y enfocarme yo a tomar el agua que quiera tomar, bajar los kilos que quiera bajar, y demás cosas que sean adecuadas y aptas para mi, y que me hagan sentir bien, sin estar viendo si los demás lo hacen, o lo aprueban, cual vil competencia.
Parafraseando a mi padre: "¿Los demás qué? Ellos no importan, importas tú."

lunes, enero 2

Vida de una Geisha.

Lo estuve releyendo, ya tenía rato sin hacerlo (probablemente sea como la cuarta o quinta vez que lo hago), sólo que esta vez fue de Internet, pues no recuerdo donde quedó mi libro; o bien está en el cuarto de trebejos de arriba o bien está en la casa de una amiga (qué más bien ahora es conocida :/ y tiene mucho tiempo que no la veo, por lo que no sé bien como pedirle el libro, o más bien saber si ella lo tiene). Le pedí a mi papá que me lo comprará al haber quedado enamorada del libro "Memorias de una Geisha" (Arthur Golden), y al querer saber más del fascinante mundo de las geiko, las maiko, y de mi adorado Japón (en esa época mi fanatismo por ese país estaba más latente), y me devoré el libro y me quedé prendada de las imágenes que traía de Mineko.
El libro me gusta mucho (aunque el de Arthur Golden me gusta más por su romanticismo y por haber sido el primero que leí, jeje), por todo el ambiente de Gion Kobu y las actividades que tenían que realizar las geiko y las maiko. Probablemente más adelante en mi carrera yo también estaré saturada de cosas que hacer, pero creo nunca podría hacer lo mismo con ellas, principalmente por mi falta de porte (!) y mala coordinación para bailar (tengo la misma gracia que una pala mecánica, siempre lo he afirmado), jijii. Aún así no dejo de soñar despierta con anhelar tener aunque fuera una pizca de la elegancia y estilo que aquellas artistas, además de que admiro la manera de pensar y de ser de Mineko, que al final le dio como recompensa el ser la mejor geiko de Gion Kobu.
Hokori o Motsu.

domingo, enero 1

¡Hola 2012, adiós 2011!

Normalmente no me despediría tan efusivamente el año anterior, ni saludaría con tanto ánimo, pero no lo pude evitar al desayunar ricamente en la cama (mezcla de 3 cereales) y tener un pequeño jalón de orejas hacia mi misma.
Pues bien, el 2011 fue un buen año, en el que puedo decir que viví de todo: conocí y profundicé muchas amistades (aunque también descuidé, conocí dobles caras y dejé de lado otras, no lo negaré), tuve el cabello largo (y de un día para otro me lo corté y me despedí de años de crecimiento en poco más de 20 cm), aprendí un poco más de mi familia (y de mi misma, tanto cosas buenas como malas), redescubrí mi vocación (¡Pediatría!) y hasta tuve una computadora y teléfono nuevos, jeje. Fue un año que quise que pasara rápido, pero que ahora que se fue, lo extraño un poco, por haber sido crucial en muchos aspectos de mi vida, pero sé que debo dejarlo pasar para iniciar el que sigue, uno que el que hoy (el primer día de los 365 que lo conforman) ya por min me calló la inminente realidad: en 6 meses inicio mi Internado.
Aunque no esperase nada, en este año van a pasar muchas cosas, así que lo mejor es afrontarlas y estar preparada cuando lleguen, por lo que, en vez de propósitos, mejor tendré planes: como planear comer mejor (y no tener tantos desastres gastrointestinales), hacer ejercicio (el 5 retomo la natación :D) y ayudar en la casa y aprenderle todo lo que pueda a Marina (tanto en quehaceres como cocina), y ser mejor persona en general, sin tantos berrinches ni impulsos mensos o incluso gastos innecesarios, y con mejor decisiones y una nueva actitud que vaya a la par con un año tan maravilloso que se me (nos) presenta (claro, Lennon no puede faltar en otro año más de aventura por la vida uno al lado del otro).
Así que, ¡adelante!